
En el marco de la tramitación de la ley de reajuste del sector público, el Colegio Médico de Chile llama al Ejecutivo a incorporar una norma que permita a las médicas embarazadas con cargos de 22-28 horas a reducir su jornada de trabajo semanal desde las actuales 50 horas a 44, que es el máximo que la ley contempla para el resto de los funcionarios públicos.
Esta situación afecta la salud laboral y la protección de la maternidad, considerando que la regla general para las y los profesionales de la salud contempla una jornada máxima de 44 horas semanales y que el país avanza hacia una jornada de 40 horas. Distintos pronunciamientos de la Contraloría General de la República han reconocido este problema y han señalado que, en el marco normativo actual, la única forma de limitar estas jornadas al máximo legal es mediante una ley.
Como Colegio Médico, hemos planteado de manera reiterada esta demanda al Ejecutivo -a través de los ministerios de Salud, de la Mujer y la Equidad de Género y Secretaría General de la Presidencia-, así como al Congreso Nacional, mediante reuniones formales y minutas técnicas. Se trata, por tanto, de una situación conocida, diagnosticada y debidamente argumentada.
Esperamos que el Ejecutivo incorpore esta modificación durante la tramitación legislativa de la ley de reajuste, entendiendo que esta discusión representa una oportunidad concreta para que un gobierno que se ha definido como feminista y comprometido con los derechos laborales de las mujeres avance en corregir una situación reconocida como perjudicial para la salud materna y que hoy es vivida como un castigo a la maternidad. Además, no significa mayor gasto para el estado, afecta a un número acotado de médicas, que no supera las 100 profesionales por año, durante el período previo al inicio del descanso prenatal.
Como Colegio Médico de Chile, seguiremos impulsando esta demanda con convicción, responsabilidad y sentido de urgencia.








