
En la actividad organizada por el Colegio de Abogados y la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, la presidenta del Colegio Médico abordó los desafíos actuales de la ética y la regulación profesional.
En el Aula Magna de la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile se desarrolló la Jornada Anual “A 15 años del Código de Ética profesional: ¿En qué estamos? ¿Hacia dónde vamos?”, organizada por el Colegio de Abogados de Chile A.G. y la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile.
En este contexto, la presidenta del Colegio Médico de Chile, Dra. Anamaría Arriagada, integró la mesa “Institucionalidad y control ético profesional”, junto a Elisa Walker, consejera del Colegio de Abogados de Chile, y Felipe Lagos, presidente del Colegio de Abogados de Concepción.
Durante su intervención, la Dra. Arriagada abordó el impacto que tienen las faltas a la ética sobre la confianza en las profesiones y planteó que situaciones recientes han vuelto a poner este tema en discusión. En ese contexto, estableció un paralelo entre las dificultades que han enfrentado distintas profesiones: “Los abogados lo vivieron ahora con el caso audios, nosotros lo vivimos con el caso de las licencias y es súper complejo”, afirmó.
Respecto del ámbito médico, explicó que las irregularidades en el otorgamiento y uso de licencias no solo involucran la conducta individual de quienes participan de ellas, sino que terminan afectando una herramienta destinada a proteger la salud de las personas.
“Cuando un paciente viene a ver a un doctor y piensa que es posible que le compre una licencia, cuando entiende que es posible que se la extiendan por más días de lo necesario, cuando se mete en una página web a comprar licencias de doctores que las ven por miles, defraudando el gasto que es de todos, entonces nos pasa lo que está pasando hoy día: este subsidio de incapacidad laboral, esta herramienta importante para asegurar el reposo, que es tremendamente importante en tantas patologías, hoy día está cuestionado”, sostuvo.
La presidenta del COLMED advirtió que este tipo de situaciones trasciende los casos individuales, debido a que el ejercicio profesional se sustenta, precisamente, en la confianza entre las personas y quienes ejercen una determinada profesión.
Institucionalidad ética para las profesiones
Frente a estos desafíos, la Dra. Arriagada planteó la necesidad de que las profesiones cuenten con herramientas e instituciones que permitan resguardar su ejercicio ético. En el caso de los colegios profesionales, destacó la importancia de recuperar la Tuición Ética, facultad que perdieron durante la década de 1980 y cuya restitución ha sido parte de un trabajo conjunto entre el Colegio Médico y el Colegio de Abogados.
Asimismo, se refirió al rol que cumplen los códigos de ética y a la necesidad de revisarlos periódicamente para responder a los cambios que experimentan las profesiones y la sociedad. “Han sido varias veces examinados y lo estamos volviendo a examinar porque obviamente son códigos de ética deontológicos, no resumen la ética y es necesario volver a mirarlo”, señaló.
En cuanto a la institucionalidad necesaria para ejercer el control ético profesional, la presidenta del COLMED sostuvo que existe también una responsabilidad del Estado. “Es una obligación del Estado asegurar que las profesiones se desenvuelven éticamente”, afirmó.
En este sentido, explicó que determinadas facultades pueden ser delegadas en los colegios profesionales, pero que para ello se requiere una institucionalidad que entregue garantías de independencia, transparencia y debido proceso. Esta debe considerar, entre otros elementos, tribunales independientes, educación permanente, normas claras y el juicio entre pares.
“Es importante acá también el juicio entre pares. Sin duda aquí es importante que quien toma esta decisión sea un par. Un par, por supuesto, con distancia”, planteó.








