
Las organizaciones advierten que la aplicación de estándares rígidos y uniformes puede afectar la calidad y seguridad de la atención, y solicitan que los rendimientos sean utilizados como referencias técnicas, considerando la complejidad clínica y la realidad de cada establecimiento.
El Colegio Médico de Chile y la Asociación de Sociedades Científicas-Médicas de Chile (ASOCIMED) manifestaron a la Subsecretaría de Redes Asistenciales su preocupación respecto de los lineamientos establecidos para el rendimiento de las especialidades médicas y la programación de horas médicas ambulatorias.
A través de un oficio dirigido al Subsecretario de Redes Asistenciales, Dr. Julio Montt, ambas organizaciones señalaron que comparten la necesidad de avanzar hacia una gestión más eficiente de la programación ambulatoria y valoraron que las medidas busquen enfrentar brechas de gestión y avanzar hacia una atención más integrada y trazable.
Sin embargo, advirtieron que la aplicación de estándares rígidos y uniformes de rendimiento puede generar efectos adversos sobre la calidad y seguridad de la atención.
En el documento se plantea que la duración de una consulta no depende únicamente de la especialidad, sino también del tipo de paciente, su complejidad y condición clínica, el motivo de consulta, la necesidad de revisar antecedentes y exámenes y las decisiones diagnósticas y terapéuticas que deben adoptarse durante la atención.
Asimismo, Colegio Médico y ASOCIMED enfatizaron que el acto médico no comienza ni termina en los minutos registrados como consulta. Una atención segura requiere también tiempo para revisar antecedentes clínicos y resultados de exámenes, registrar adecuadamente la información, completar formularios, emitir recetas e indicaciones, solicitar exámenes e interconsultas, elaborar informes y coordinar la continuidad de la atención.
El oficio advierte que la presión por alcanzar determinados rendimientos podría reducir el tiempo efectivo disponible para el paciente o trasladar estas tareas fuera de la jornada programada, con posibles consecuencias sobre la calidad de los registros, la continuidad de la atención y la seguridad de los pacientes.
Las organizaciones también plantearon que la programación debe considerar las diferencias existentes entre Servicios de Salud y establecimientos, incorporando de manera efectiva variables como la demanda asistencial, las listas de espera GES y No GES, las derivaciones desde Atención Primaria de Salud y las necesidades epidemiológicas locales.
En este contexto, solicitaron a la Subsecretaría revisar la forma de implementación de estos lineamientos, de manera que los estándares de rendimiento sean utilizados como referencias técnicas para la gestión y no como parámetros rígidos que puedan imponerse desconociendo la realidad clínica y local de cada establecimiento.
Entre las propuestas presentadas se encuentran incorporar criterios de complejidad clínica en la programación de horas médicas; reconocer los tiempos no asistenciales indispensables para una atención segura; considerar las diferencias entre establecimientos y territorios; fortalecer la gestión clínica de la atención ambulatoria; y revisar el mecanismo de autorización de excepciones, evitando que la adecuación de los rendimientos se transforme en un proceso burocrático que desincentive decisiones locales técnicamente fundamentadas.
Finalmente, Colegio Médico y ASOCIMED manifestaron su disposición a colaborar en la construcción de un modelo de programación que permita utilizar de mejor manera los recursos disponibles y reducir las listas de espera, manteniendo como centro la seguridad de los pacientes y la calidad de la atención.
Las organizaciones solicitaron, además, una reunión con la Subsecretaría de Redes Asistenciales para abordar estos planteamientos y contribuir, desde la experiencia clínica de médicos y médicas, al perfeccionamiento de estas medidas.
OFICIO COLEGIO MEDICO DE CHILE – Subsecretaría de Redes Asistenciales








