
Bajo el lema “Legados que inspiran, memoria que construye”, el Colegio Médico de Chile realizó su Acto de Memoria 2026, instancia marcada por la entrega de la colegiatura póstuma al Dr. Héctor Ricardo Pincheira Núñez, el reconocimiento a la trayectoria de Rosa Villa e Ignacio Carrasco y la recuperación del nombre “Dr. Salvador Allende Gossens” para el auditorio principal de la sede nacional.
Con familiares, autoridades, integrantes y exintegrantes del Departamento de Derechos Humanos del gremio, representantes de organizaciones vinculadas a la defensa de los derechos fundamentales y miembros de la comunidad médica, el Colegio Médico de Chile realizó su Acto de Memoria 2026: “Legados que inspiran, memoria que construye”, una ceremonia destinada a recordar a las médicas, médicos y estudiantes de Medicina víctimas de la dictadura cívico-militar y reafirmar el compromiso institucional con la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición.
La actividad contó con la presencia de la Presidenta Nacional del Colegio Médico, Dra. Anamaría Arriagada; el presidente del Departamento de Derechos Humanos, Dr. Pablo Jiménez; el director del Instituto Nacional de Derechos Humanos, Yerko Ljubetic; la rectora de la Universidad de Chile, Alejandra Mizala; autoridades, familiares de los profesionales homenajeados y representantes de distintas organizaciones.
Al iniciar la ceremonia, el Dr. Pablo Jiménez destacó la relevancia de mantener estos espacios y de avanzar desde la memoria hacia acciones concretas de reparación. En ese contexto, relevó especialmente la colegiatura póstuma que recibiría Héctor Ricardo Pincheira Núñez.
“Esta colegiatura no es un mero trámite ni un simple gesto simbólico. Es un acto concreto de justicia, de reparación y de reconocimiento a quienes fueron brutalmente silenciados mientras se preparaban para ejercer la noble labor de sanar”, expresó.
El presidente del Departamento también destacó el trabajo desarrollado a partir de la Comisión de Verdad y Memoria del Colegio Médico y anunció avances en la consolidación del Memorial Digital institucional, concebido como un espacio para preservar testimonios, documentos y antecedentes históricos.
“Hoy reafirmamos con fuerza que los derechos humanos no son una bandera del pasado ni una simple proclama. Son el imperativo ético que deben regir nuestro ejercicio profesional diario y nuestra vida como ciudadanos”, sostuvo.
Por su parte, la presidenta de la Orden, Dra. Anamaría Arriagada, realizó también una reflexión sobre la propia historia institucional y el proceso que ha desarrollado el Colegio Médico para reconocer aquellos períodos en que no estuvo a la altura de su responsabilidad en materia de derechos humanos.
Recordó el trabajo de la Comisión de Verdad y Memoria, la afiliación sin pago de cuota de médicas y médicos reconocidos como víctimas de prisión política y tortura en los informes Valech, el homenaje realizado a profesionales que colaboraron con la Vicaría de la Solidaridad y las gestiones que actualmente impulsa el Colegio ante la Asociación Médica Mundial en torno al Protocolo de Estambul.
Asimismo, destacó la recuperación del nombre de Salvador Allende para el auditorio principal y los avances para ampliar y entregar mayor visibilidad al memorial de médicas y médicos detenidos desaparecidos y ejecutados políticos existente en la sede institucional.
La Presidenta Nacional enfatizó que la protección de los derechos humanos continúa siendo una responsabilidad plenamente vigente para la profesión médica.
“La salud es en sí misma un derecho humano fundamental. Por eso, los derechos humanos no pueden ser para el Colegio Médico una preocupación circunstancial ni reservada solamente a determinados momentos de nuestra historia. Son parte de nuestra responsabilidad ética y profesional”, afirmó.
Sobre el reconocimiento realizado durante la jornada, agregó: “Reconocemos a Héctor como médico y como integrante de nuestra orden, porque su ausencia no puede significar olvido. Él debió estar aquí”.
Héctor Ricardo Pincheira Núñez: una colegiatura que la historia dejó pendiente
Uno de los momentos centrales de la ceremonia fue la entrega de la colegiatura póstuma al Dr. Héctor Ricardo Pincheira Núñez, quien este año recibió también el título póstumo de médico por parte de la Universidad de Chile.
Pincheira ingresó a la carrera de Medicina de esa casa de estudios en 1963 y cursó de manera continua gran parte de su formación. Su trayectoria universitaria quedó interrumpida antes de completar los internados que le restaban para titularse.
La entrega se inscribe en un trabajo iniciado años atrás por el Departamento de Derechos Humanos para incorporar simbólicamente al Colegio Médico a estudiantes de Medicina asesinados o detenidos desaparecidos durante la dictadura.
En septiembre de 2019 fueron entregadas las colegiaturas póstumas a los doctores Pablo Aranda Schmied; Oscar Avello Avello; José García Franco; Jorge Ortiz Moraga; Hernán Sarmiento Sabater; Renato Sepúlveda Guajardo; y Álvaro Vallejos Villagrán, previamente titulados de manera póstuma por la Universidad de Chile. En 2020 se sumó el Dr. Ramiro González y, en 2024, José Luis Appel y Carmen Delard recibieron sus títulos póstumos por parte de la Universidad Austral y posteriormente fueron incorporados de manera póstuma a la Orden.
Con la incorporación de Héctor Pincheira se concreta un nuevo paso en este proceso de reconocimiento y reparación simbólica.
Su esposa, Livia Sepúlveda, compartió durante la ceremonia un emotivo relato sobre su vida, sus intereses y su compromiso político y social, además de recordar las circunstancias que marcaron sus últimos días.
“Hoy estoy acá sintiéndome muy honrada de recibir por él este merecido reconocimiento. Creo firmemente que esto no es solo por él, ya que junto a él están todos los que lucharon y perdieron la vida por hacer de este mundo un mundo mejor”, señaló.
La historia de Héctor Pincheira fue complementada además por un texto enviado desde Francia por su hermana María Teresa Pincheira Núñez, leído durante la ceremonia por Milena Corvalán. En su relato recordó la temprana sensibilidad social de su hermano y su decisión de estudiar Medicina como una forma de contribuir al bienestar de las personas.
“La mejor manera de ayudar a la gente es poder darle la salud”, recordó sobre las convicciones que Héctor expresaba en su juventud. El texto concluyó con un mensaje dedicado a su hermano: “Hasta siempre hermano héroe de valor humano”.
La voz de las familias
En representación de las familias de médicas y médicos víctimas de la dictadura, Iván Insunza, hijo del Dr. Iván Sergio Insunza Bascuñán agradeció el acompañamiento que el Colegio Médico y su Departamento de Derechos Humanos han sostenido durante años.
“Ellos viven en cada uno de quienes lo recuerdan. Por cierto, alguien decía por ahí que de eso se trata la vida. Mientras haya alguien que te recuerde, seguirán con nosotros”, expresó.
Reconocimiento a Rosa Villa e Ignacio Carrasco
Otro de los hitos de la jornada fue el homenaje a Rosa Villa Fernández e Ignacio Carrasco Herrera, quienes durante 14 y 8 años, respectivamente, formaron parte del Departamento de Derechos Humanos del Colegio Médico de Chiley contribuyeron desde sus respectivas disciplinas a fortalecer su trabajo.
Ignacio Carrasco, psicólogo, se integró al Departamento en 2017 y desarrolló labores vinculadas al trauma sociopolítico, reparación integral, documentación y peritaje frente a situaciones de violencia institucional, además de participar en visitas de observación a recintos penitenciarios y en distintas actividades de formación y memoria.
Rosa Villa, administradora pública y magíster en Ciencias Médicas, inició su trabajo en derechos humanos en 2011 y posteriormente se transformó en la primera profesional no médica en integrar formalmente el equipo. Su trayectoria estuvo estrechamente vinculada a la organización y profesionalización del trabajo del Departamento y a la respuesta institucional desarrollada durante distintos períodos de alta complejidad social.
Ambos recibieron un reconocimiento de manos de la Dra. Anamaría Arriagada y del Dr. Pablo Jiménez.
Música y memoria
La jornada contó también con una intervención artística del cantautor chileno Tata Barahona, quien interpretó distintas composiciones vinculadas a la memoria, la libertad y los derechos humanos.
Posteriormente, en el auditorio principal de la nueva sede nacional, se realizó la develación de la placa que recupera para este espacio el nombre del Dr. Salvador Allende Gossens.
La denominación había sido acordada originalmente en 1992 y se mantuvo durante décadas en el principal auditorio de la antigua sede institucional. Tras la demolición del edificio y la construcción de las nuevas dependencias, la Mesa Directiva Nacional y el Departamento Nacional de Derechos Humanos impulsaron su restitución.
El reconocimiento releva la trayectoria de Salvador Allende como médico, uno de los fundadores del Colegio Médico de Chile y segundo presidente de la institución, además de su contribución al desarrollo de la salud pública y de políticas sociales en el país.
La recuperación del nombre se suma al trabajo que desarrolla actualmente el Colegio Médico para ampliar y fortalecer su Espacio Memorial y avanzar en la creación de un Memorial Digital, buscando que la memoria institucional tenga una presencia permanente y pueda ser conocida por las nuevas generaciones.
Finalmente, las y los asistentes realizaron una romería hacia el memorial dedicado a los médicos detenidos desaparecidos y asesinados en la dictadura. De esta manera concluyó el Acto de Memoria 2026, reafirmando el sentido de su lema: “Legados que inspiran, memoria que construye”, y el compromiso del Colegio Médico de Chile de preservar su historia, reconocer a quienes fueron víctimas de graves violaciones a los derechos humanos y proyectar ese aprendizaje hacia el presente y el futuro.








