Valparaíso: Cirujanos capacitan en ecotomografía de urgencia

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Profesionales de la Región de Valparaíso llevan 15 años instruyendo en el uso diagnóstico del ultrasonido, técnica que consideran una “extensión del examen físico” y que debiera incluirse en la formación de ésta y otras especialidades.

La ecografía, ecotomografía o ultrasonografía es un procedimiento de imagenología que al dirigir los ecos de una emisión de ultrasonidos sobre un cuerpo u objeto permite formar una imagen de los órganos o masas internas con fines diagnósticos. Es un procedimiento sencillo, no invasivo, y cuya inocuidad facilita la posibilidad de practicar numerosos estudios en un mismo paciente, sin riegos, y a un costo relativamente bajo en comparación con otras técnicas. Su utilización se ha ido consolidando con la aparición de equipos más versátiles, de fácil operabilidad, con mejor resolución y cada vez a menor costo.

Desde hace varias décadas en Europa y Estados Unidos ha habido un uso creciente de la ecografía en situaciones de emergencia, rescate de urgencias, medicina de guerra, entre otros. Asimismo, la formación de cirujanos y residentes en el uso diagnóstico de ultrasonido se ha incorporado como un nuevo objetivo en centros formadores y sociedades científicas, con énfasis en adquirir habilidades y destrezas para la atención de pacientes en la Urgencia. No obstante, en Latinoamérica y, en particular, en Chile, salvo excepciones, la docencia en este tema es más bien esporádica, no sistematizada y se entrega como respuesta al interés de algunos por aprender y a la voluntad de otros por compartir su experiencia.

A ello se suma que habitualmente esta técnica se la considera propia del ámbito de la radiología e imágenes, y su realización a cargo de radiólogos. Sin embargo, su utilización en ginecoobstetricia, en vascular periférico, en cardiología, como un valioso agregado de la endoscopía, en la práctica de anestesia, demuestra que se trata de una técnica de uso mucho más amplio y que incluso podría considerarse hoy en día como una extensión del examen físico.

Así lo afirma el Dr. David Lagos, cirujano que por más de 25 años se desempeñó en el Hospital San Martín de Quillota, para quien el ecógrafo “es el estetoscopio actual y todos los médicos deberíamos conocer los aspectos básicos de su manejo, dado que permite hacer diagnósticos rápidos y precisos, en algunas circunstancias con un costo muy bajo, sin complicaciones y sin contraindicaciones. Es una herramienta muy útil que hay que aprender a usar en beneficio de nuestros pacientes”.

Para el especialista, la técnica ofrece una serie de utilidades para la labor del cirujano de urgencia. “La posibilidad de hacer diagnósticos más precisos, más seguros, hacer seguimientos y reevaluaciones periódicas, servir de guía en punciones para extraer líquidos sin riesgo, y decidir conductas según los resultados. Torsión testicular, hernia atascada, obstrucción intestinal, cálculo coledociano y dilatación de la vía biliar, apendicitis y colecistitis aguda, líquido libre abdominal, etc., son condiciones en las que el ultrasonido presta una ayuda invaluable”, asegura.

Por ello, el Dr. Lagos estima que la enseñanza de los cirujanos y residentes en el uso diagnóstico del ultrasonido se debe incorporar como un nuevo objetivo de estudio en centros formadores y sociedades científicas, tal como ocurre en Europa y Estados Unidos. Tal convicción lo llevó a desarrollar, junto con otros cirujanos ecografistas de la Región de Valparaíso, una instancia teórico-práctica para adiestrar a cirujanos de urgencias y a residentes de cirugía en ecotomografía, con el objetivo de mejorar sus capacidades resolutivas.

“Esto partió en 2003, en un congreso de cirugía, donde nos encontramos con otro colega que se iba a Argentina a aprender ecografía. Consideramos que en nuestro país hay cirujanos con experiencia y conocimientos suficientes para compartir en este campo, por lo que era un absurdo que pudiendo aprender en Chile, debieran viajar al extranjero para aprender esta técnica, por lo que decidimos diseñar un programa de aprendizaje de ecografía, destinado fundamentalmente a las urgencia y principalmente a los cirujanos”, explica el especialista.

El primero de los cursos lo dictaron en el hospital de Quilpué en 2004. “Desde entonces lo hemos hecho año a año. De Quilpué nos fuimos al Hospital San Martín de Quillota, donde estuvimos cerca de 10 años, también un par de años lo hicimos en un centro privado en Quillota, y desde 2016 lo estamos dictando al alero de la Universidad Andrés Bello, en Viña del Mar”.

En estos 14 años han realizado 18 cursos –el último, en agosto pasado–, instruyendo en total a cerca de 350 cirujanos provenientes de todo el país, “principalmente cirujanos, aunque han venido internistas, residentes de cirugía e internos de medicina”, afirma el Dr. Lagos.

El curso consiste en 5 horas teóricas y 15 horas prácticas distribuidas en dos jornadas y media. Cada docente tiene a su cargo 3 a 4 alumnos y un ecógrafo, y cada grupo examina en total un mínimo de 20 pacientes. Además, desde hace varios años se realiza al amparo del capítulo regional de la Sociedad de Cirujanos de Chile.

En la actividad se analizan aspectos relacionados con física del ultrasonido, formación de imágenes, anatomía ecográfica, conocimiento de equipos y transductores, patología biliar, trauma y eco FAST, anatomía normal y abdomen agudo. Temas que están a cargo de destacados cirujanos ecografistas como los doctores Manuel Órdenes, Graciela Rivero y Fernando Bozinovic, cuyo conocimiento y experiencia permiten entregar a los asistentes conceptos necesarios y suficientes para mejorar la atención del paciente de urgencias. Además, la instancia también cumple una labor asistencial, ya que trabajan con pacientes en lista de espera de hospitales de la zona.

Junto con los cursos que organizan en la región, este grupo de cirujanos ecografistas ha llevado la iniciativa a otras ciudades, como el Hospital del Cobre, en Rancagua, y el Hospital de Tomé, en la Región del Biobío.

Para el Dr. Lagos, “a la luz del desarrollo tecnológico actual, el que no esté incluida la enseñanza del ultrasonido en medicina es una falta grave, más aún para los cirujanos que, trabajando en la urgencia, sienten una necesidad enorme de este método, que es tan barato y no tiene complicaciones para los pacientes”.

Así también lo manifiesta la Dra. Camila Escauriaza, cirujana del Hospital de Curanilahue, quien asistió a la última versión del curso que se realizó el pasado 8, 9 y 10 de agosto en el Centro de Simulación Clínica de la UNAB Viña del Mar.

“Nuestro hospital es el hospital base de la Provincia de Arauco. Tenemos ecógrafo, pero no contamos con radiólogo en la noche, y cuando tenemos alguna duda diagnóstica a veces puede ser complejo derivar a nuestros pacientes 100 kilómetros al Hospital Regional de Concepción, que es nuestro centro derivador, ocupando una ambulancia y otros recursos, cuando podríamos resolverlo de forma fácil con una ecoscopía. Ante situaciones como ésa es que surge la idea de venir a este curso para aprender esta técnica, de manera que derivemos a los pacientes que realmente lo necesiten y a los otros los resolvamos nosotros mismos, con recursos locales”.

A modo de evaluación, la Dra. Escauriaza señala que “el curso fue súper bueno. Pensaba que iba a ser un poco corto, pero con la prueba diagnóstica y con la posibilidad de hacer ecografías a los pacientes me di cuenta que en dos días y medio es harto lo que se avanza”, asegura.