Comisión de infancia convoca a distintos organismos para abordar políticas públicas para NNA en pandemia

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Aunque al principio se consideraba que el virus no los afectaba tanto y se puso el foco en los adultos, el aumento en el número de casos y la aparición del Síndrome Multisistémico Inflamatorio Pediátrico o PIMS han encendido las alarmas. Además, la pandemia ha potenciado la vulneración de sus derechos y profundizado la precariedad en la que viven. El Centro Integral por los Derechos del Niño/a (CREDEN), de la Corporación de Asistencia Judicial, SOCHIPE y SOPNIA son parte de este grupo de trabajo.

Si bien, en un principio se consideraba que la pandemia no los golpeaba tan fuerte y que el mayor riesgo era que fueran vectores que pudieran contagiar a personas mayores o población de riesgo, el aumento de casos en este grupo y la aparición del Síndrome Multisistémico Inflamatorio Pediátrico o PIMS, llevó al Ministerio de Salud a anunciar que se  desarrollaron tres protocolos para casos de coronavirus en menores, para aquellos que están en hospitalización; en condición de trastorno del espectro autista y con síndrome multisistémico.

Asimismo, de acuerdo a UNICEF, la niñez es uno de los grupos de la población a los que más duramente afectará esta pandemia y Human Rights Watch señaló que el COVID-19 probablemente tenga un impacto aún más negativo en el largo plazo para los NNA.

Un reciente estudio realizado por el Observatorio de la Niñez y la Adolescencia, deja en evidencia que este grupo sufre los efectos socioeconómicos de la pandemia y los derivados del aislamiento social y las cuarentenas.

Dentro de este grupo, en mayor situación de vulnerabilidad se encuentran los 10.815 niñas, niños y adolescentes en residencias de protección y en centros privativos de libertad, en cuarentena desde el 15 de marzo que extrema la posibilidad de sufrir mayores problemas de salud mental y muchos sin las condiciones sanitarias apropiadas ni un acceso expedito a servicios básicos de salud. A estos se suman los 547 NNA entre 7 y 17 años en situación de calle, que tiene muy pocas o nulas posibilidades de seguir las indicaciones sanitarias de prevención y porque no cuentan con una residencia adecuada para poder realizar la cuarentena. Igualmente desprotegidos están los 175.171 NNA inmigrantes, afectados por la precariedad laboral de sus familias, el escaso acceso a la salud, las condiciones de habitabilidad y la falta de redes de apoyo, así como los 30.330 que están viviendo en campamentos, donde se hace muy complejo cumplir con las condiciones sanitarias mínimas.

Es por ello que el pasado jueves 9 de julio, nuestra Comisión de Infancia convocó a distintos actores a trabajar en políticas públicas orientadas a atender las necesidades de niños, niñas y adolescentes durante la pandemia, que se han visto invisibilizadas o postergadas. En representación de la Orden, la Dra. Jimena Yáñez y el Dr. Patricio Meza, encabezaron esta reunión junto a representantes de la Sociedad Chilena de Pediatría (SOCHIPE), de la Sociedad de Psiquiatría y Neurología de la Infancia y Adolescencia (SOPNIA), del Centro Integral por los Derechos del Niño/a (CREDEN) de la Corporación de Asistencia Judicial Metropolitano sur y de la Subsecretaría de Redes Asistenciales.

En la instancia, el Colegio Médico hizo un llamado a las instituciones participantes a ser un ente articulador de las distintas instituciones ligadas a infancia y adolescencia y un soporte para la eficiente gestión de políticas públicas para el escenario actual que viven niños y niñas en situación de pandemia COVID-19.

Por su parte, el CREDEN, representado por su Coordinadora (S) Marlene Montenegro, enfatizó las advertencias efectuadas en el mes de abril del año 2020, por el Comité de Derechos del Niño sobre el grave efecto físico, emocional y psicológico que la pandemia COVID-19 genera en los niños, analizando parte de las sugerencias planteadas a los Estados para proteger los derechos de los niños, niñas y adolescentes.

Se efectúo un interesante trabajo colaborativo entre instituciones participantes, definiéndose como ejes prioritarios para futuras mesas de trabajo la situación de NNA, que se definen como poblaciones altamente vulnerables, por cuanto es probable que en contexto de confinamiento se vean más expuestos a ser gravemente vulnerados en sus derechos por situaciones de maltrato grave, abuso sexual y explotación sexual infantil, NNA en que se encuentran residencias de protección y en centros privativos de libertad y NNA en situación de calle.

Fainalmente, la Dra. Yáñez agradeció la participación y efectúo una invitación a continuar trabajando coordinadamente para atender las necesidades de niños, niñas y adolescentes que durante la pandemia se han visto invisibilizadas o postergadas.