Valparaíso: Colegio Médico en alerta por preocupantes niveles de contaminación en la región

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Un estudio realizado por el Departamento de Derechos Humanos, Medio Ambiente y Biovidersidad del Regional Valparaíso del Colegio Médico, determinó que material particulado fino y ultrafino estaría afectando no solamente a la llamada “zona saturada” de Concón-Quintero-Puchuncaví, sino a toda la región por efecto de los vientos.

Así lo dio a conocer la presidenta del Departamento, Dra. Juanita Fernández: “La gente cree que no está afectada en Papudo, Zapallar, pero lo está igualmente. Y no solo eso, los vientos llevan el material particulado por la cuenca del Río Aconcagua hacia los lugares donde se toma nuestra agua. Puede ser que no esté tan contaminada, pero hay que hacer estudios que sean independientes, que no tengan que ver con las empresas”.

Otro de los aspectos preocupantes es la contaminación de los suelos. En 2015, el geólogo Carlos Rodríguez realizó un estudio, encargado por la Subsecretaría de Medio Ambiente, para evaluar los riesgos para la salud de la población de Puchuncaví y Ventanas, que detectó altas concentraciones de metales como hierro, vanadio, arsénico, zinc, antimonio, plomo y mercurio, la mayoría derivados del cobre, en torno a la zona industrial de estas localidades.

El nivel máximo encontrado de Arsénico fue de 805 ppm (mg/kg), 40 veces el valor máximo de la norma alemana (20 ppm). En Cobre, los valores máximos encontrados fueron 154 veces mayores que la misma norma. Tras entregar los resultados de este estudio, no se ha visto ningún avance al respecto.

Para el presidente del Colegio Médico Valparaíso, Dr. Juan Eurolo, la actual situación de la contaminación ambiental en nuestra región obedece a que “se han privilegiado criterios financieros y ganancias de las empresas. No hay fiscalización alguna por parte del Estado, las normas son anticuadas, o sencillamente no hay normas, o muchas de ellas están interferidas por intereses de las empresas”.

El  gremio considera que se deben homologar todas las normas chilenas con las sugeridas por la OMS y exigir que los permisos a nuevas industrias se condicionen al cumplimiento de ellas; considerar el impacto sobre la salud de todo nuevo proyecto de desarrollo regional, suspendiendo, si es preciso, la instalación de nuevas fuentes de contaminación; realizar una actualización toxicológica de toda la población expuesta (seguimiento de los datos de La Greda, por ejemplo); delimitación y clausura de los lugares contaminados hasta su descontaminación total.

Asimismo, sugiere contar con instrumentos de medición confiables; la asignación de fondos para los organismos independientes que llevan catastros epidemiológicos actuales; recursos para educación ambiental, recuperación y descontaminación del daño de cinco décadas, entre otras medidas.

Finalmente, el Dr. Eurolo hizo un llamado a crear un frente común en defensa de la salud de la población, formado por parlamentarios de todos los sectores e instó a las autoridades a “que se preocupen de fiscalizar, tener equipos de discusión medioambiental adecuado, que tomen en cuenta todos los criterios, llamar a la preocupación por la salud de la población y a las empresas a la responsabilidad ética, que asuman un deber moral de preocuparse del entorno que los rodea”.