En la duodécima versión del Congreso que convoca a los profesionales del área, se analizarán problemáticas y desafíos que existen en este nivel de atención en el país. La jornada se realizará los días 6, 7 y 8 de septiembre en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

Más de cuarenta expositores se darán cita en el XII Congreso de Atención Primaria de Salud, que este año tiene como tema principal los desafíos que enfrenta este nivel de atención en nuestro país y que se extenderá hasta este sábado 8 de septiembre.

La apertura del simposio se realizó en el Aula Magna Dr. Gabriel Gasic de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile y estuvo a cargo de la Presidenta de la Orden, Dra. Izkia Siches, y de la dirigente nacional de los Médicos de Atención Primaria de Salud, Dra. Laura Hernández.

“Como Colegio Médico de Chile hemos intentado retomar la senda de la participación en las políticas públicas de salud y, entre estas, obviamente, la atención primaria se vuelve una de las piedras angulares en el funcionamiento del sistema público de salud del país”, señaló la Dra. Izkia Siches.

En esta línea, destacó que la estrategia más efectiva para enfrentar los problemas en salud, es avanzar en el fortalecimiento de la atención primaria en el país: “A 40 años de Alma-Ata, y donde muchos gobiernos han señalado la relevancia de la APS, nos queda mucho por avanzar. Es por eso que como Colegio hemos planteado, además del fortalecimiento, una reforma integral que vea al sistema sanitario en su conjunto, porque no podemos entender la atención primaria como una isla separada de lo que ocurre en el resto del sistema sanitario chileno y cómo se van distribuyendo los recursos en un modelo que sigue entiendo que el riesgo de enfermar es individual y no colectivo”.

También expresó que se deben materializar acciones concretas que permitan dar la relevancia que merecen los médicos y especialistas que se desempeñan en la atención primaria. “Deben estar incorporados en una misma  ley para que no existan diferencias como las que  ocurren entre el nivel secundario y primario, pero  también que los incentivos económicos  sean ejemplificadores. Por qué un  cardiocirujano va a tener asignaciones mayores que las de un médico de familia”.

La presidenta de la Orden indicó que existe un marco de acuerdo con el ministerio de Salud para que se materialicen dos horas semanales en reuniones clínicas en todos los centros de atención primaria del país, “ya que esta es una instancia de reunión fundamental para poder encontrase, discutir cuáles son los problemas y obviamente innovar en nuevas iniciativa, así como seguir en la senda de la formación de nuevos médicos de familia”.

Por su parte, la presidenta de la Agrupación de Médicos de Atención Primaria de Salud, Dra. Laura Hernández, destacó la importancia de espacios de encuentro y reflexión como este Congreso.

“Ningún país puede estar orgulloso de las cifras abismantes que retratan las desigualdad e inequidad en las políticas de salud. Desde nuestra agrupación, los médicos de atención Primaria de salud, llevamos años incentivando la participación de nuestros colegas. Creemos firmemente en el empoderamiento de los médicos en la toma de decisión en salud. Nuestra propuesta busca una reforma profunda a las bases del sistema como la salud como un derecho universal, fortalecer la salud pública, financiamiento solidario, no más isapres ni inventos que se le parezcan y democratización y participación. Abogamos por menores costos y mayor satisfacción usuaria en la atención primaria”, expresó la Dra. Hernández.

Asimismo, agregó que uno de los desafíos actuales de la atención primaria son los problemas ambientales que afectan a la población como es el caso de la contaminación de la bahía de Quintero, zona denominada de sacrificio, ya que las personas están siendo afectadas por los gases que emanan del cordón industrial que se ubica en el sector.

¿Qué es Alma-Ata?

La declaración de Alma-Ata, que surge de la Conferencia Internacional sobre Atención Primaria (AP) realizada en Alma-Ata, Kazajistán (Ex URSS), en el mes de septiembre de 1978, es uno de los documentos de referencia de la sanidad mundial,  en la que participaron 134 países y 67 organizaciones internacionales.

Esta declaración destaca que “uno de los principales objetivos sociales de los gobiernos, de las organizaciones internacionales y de la comunidad mundial en el curso de los próximos decenios debe ser el que todos los pueblos del mundo alcancen en el año 2000 un nivel de salud que les permita llevar una vida social y económicamente productiva. La atención primaria es la clave para alcanzar esa meta como parte del desarrollo conforme al espíritu de la justicia social.